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Rev. Alejandro Portugal Sr.

Rev. Alejandro Portugal Sr.

"Un hombre ciego de Gran Visión"

 
                            Nació  en Sahuaripa, Sonora, el  7 de  noviembre de 1897, Región  serrana rica en ganado que hicieron de él un gran jinete y un conocedor experimentado de la Sierra, facilidades que más tarde utilizaría en la Predicación  del  Evangelio.
                            Aún Joven salió de su pueblo para trasladarse a Tucson, Arizona donde  trabajó en una mina, siendo allí donde desventuradamente a causa de un golpe perdió la vista.


                            Conoció al Señor Jesucristo en el  año de 1931 en Tucson, Arizona, y junto  con su esposa nuestra Hna. Teresita iniciaron  la obra  Misionera en la Ciudad de Navojoa, Sonora. Conoció a nuestra Hna. María W. Atkinson en el  año de 1937 y uniéndose a la Iglesia de Dios en Navojoa, Sonora, recibió sus primeros  reconocimientos  ministeriales en el  año de 1939, y obtuvo  sus  primeros  logros  Evangelísticos en la  Región  del Mayo.
Nunca rehusó ir mas  allá en la  predicación  del Evangelio; sus esfuerzos fructificaron y en el  año de 1942 dedicó  un  hermoso  templo en  Navojoa, Sonora.


                            A mediados de 1940 sintió  deseos  de llevar el Mensaje a los suyos a la región de  la  Sierra Sonorense. Una vez ya en un pueblo llamado Sahuaripa, fue  rechazado, apedreado y perseguido, pero como al Apóstol Pablo  "Nada  lo apartaría del Amor de Cristo". Pronto se hizo respetar y ser admirado, pues fue un hombre recto, honrado y siervo  de  Dios  con una "Gran Visión" de que  la  gente  conociera  a  Cristo.
                            Su  estrategia  fue  de hacer  giras  por los  pueblos  de la Sierra por  varias semanas a lomo de caballo, predicando el Evangelio de  Amor.
                             Predicó en Sahuaripa, Sahuadéhuachi, La Mesita, Arivechi, Sta. Rosa de Yécora, San Nicolás, y muchas  decenas  de  pueblos  mas  que  vieron  cómo este Hombre de Dios aunque  ciego, predicaba, evangelizaba, bautizaba, casaba, presentaba  niños, organizaba Misiones y construía  Templos  con la dignidad  de un  Siervo de  Dios; como hombre de casa siempre atendió sus  responsabilidades.


                            En sus  giras fue  acompañado  por  muchos  predicadores, ministros, obreros misioneros que aprendieron mucho de él. Como fruto de su labor  Ministerial muchos conocieron  a Cristo, construyendo 17 templos, estableció 30 Iglesias  y  Misiones, dejando  muchos "hijos" en  el Ministerio;  dedicando así, 43 años de su vida al servicio del Señor.


                            Nuestro Hermano partió con el señor el día 6 de julio de 1974 en la  Ciudad de Mexicali, B.C. para presentarse como obrero que no tuvo de qué avergonzarse, siendo para la generaciones venideras un gran reto.

Por Obed Castro